Estepona 28 de Mayo de 2021
https://youtu.be/mUN0DikFKd0?t=7082
ASTAPA: EL TALON DE AQUILES DE VILLAREJO
Seguramente no será el único, pero tan extraño es verle titubear como que uno de esos titubeos se haya producido en la reciente Comisión de Investigación por la utilización ilegal de recursos del Ministerio del Interior (27/05/2021), cuando Gabriel Rufián le pregunta por su posible “implicación” en el caso ASTAPA y más concretamente por su relación con Diego de Lucas, al ser este nombrado gerente de EMPLADUS, empresa municipal de urbanismo de Estepona y posteriormente gerente de Sensibles Codes, una de las múltiples empresas de Villarejo.
No será el único punto débil, pero, como expresa Rufián, “Usted se cargó” al Alcalde de entonces, Antonio Barrientos, aunque a posteriori, y ante la protesta de Villarejo, Rufián matiza que sí no fue Usted fue la UDEF, urdiendo una trama contra el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Estepona porque se le denegó un permiso municipal, licencia de primera ocupación de un inmueble, que posteriormente y con el nuevo Alcalde surgido después de ASTAPA, David Valadez, se le concedió. De ser esto cierto y llegar a comprobarse, estaríamos ante uno de los delitos más graves del extenso currículo delictivo de Villarejo. Habría sido un “golpe de Estado” a una institución democrática, el Ayuntamiento de Estepona, utilizando instituciones de carácter público, la UDEF, o al menos a responsables de esta institución, para obtener beneficios a título personal y en contra del interés general. Estamos ante la posible utilización perversa de las instituciones del Estado para derrocar a un Alcalde y esto habría que investigarlo, aparte de la propia dinámica judicial del caso ASTAPA.
Es cierto que en todo el entramado delictivo de Villarejo la transversalidad del caso ASTAPA pueda parecer insignificante, pero desde un punto de visto de salvaguardia de los principio democráticos, a mí parecer, es uno de los más graves, por lo que supone una vulneración del más elemental de los derechos de los ciudadanos, un atentado a la base de la democracia, se usurpó la voluntad popular expresada en las urnas en unas eleciones municipales, se utilizó torticeramente el estado derecho para apartar, no solo a un Alcalde, sino a toda un equipo de gobierno de sus responsabilidades institucionales, porque ese gobierno entorpecía intereses bastardos.
Quizás la culpabilidad de Villarejo en los numerosos casos judiciales a los que está sometido sea más palpable, más evidente, pero ninguno de esos posibles delitos habrán provocado tanto daño a una institución, a una ciudad y a unos ciudadanos elegidos democráticamente que como consecuencia de la imputación han visto mermado su patrimonio, su honorabilidad y su calidad de vida familiar y social.
No creo que haya muchos casos judiciales, en los que esté involucrado Villarejo, que haya arrastrado a tantos ciudadanos; politicos, empresarios, profesionales liberales con sus respectivos empleados y familiares. Un caso ASTAPA que llegó a superar el centenar de imputados o investigados. No se sí habrá muchos casos con este número de ciudadanos puesto bajo sospecha, no se sí alguna ciudad habrá visto ensombrecida su estructura social hasta el punto que se ensombreció la de la ciudad de Estepona.
Resulta curioso que haya sido un político catalán, representante de la izquierda independentista, Esquerra Republicana y sin ninguna vinculación política con Andalucia, quien haya interrogado a Villarejo sobre su intervencion en el urbanismo de Estepona, a través de un empleado suyo, Diego de Lucas. Por primera vez en sede parlamentario el caso ASTAPA se pone en entredicho con luz y taquígrafos y resulta curioso que partidos con responsabilidades orgánicas y de gobierno en Andalucía sobre todo el PSOE, partido que gobernaba en el Ayuntamiento esteponero cuando este fue intervenido, no muestren el más mínimo interés en esclarecer estas circunstancias y que siga manteniendo a Valadez como Secretario General del PSOE en la localidad, cuando hay evidencia de contactos de este con Villarejo. Por cuestiones mucho menos evidentes, hasta la fecha, fueron expedientados y expulsados los concejales imputados como consecuencia de la denuncia de Valadez y Cristina Rodríguez.
La verdad debe prevalecer y en este larguísimo proceso, trece años ya, la realidad, a veces tozuda, ha puesto de manifiesto, de una manera accidental por la imputación de Villarejo y el descubrimiento de sus grabaciones y documentos, que ASTAPA huele a cloaca, ambiciones y mezquindades.
SERGIO LÓPEZ
