No había amanecido este martes cuando el Gobierno de coalición anunciaba el acuerdo de los elPlural(PGE) del 2023. Un acuerdo alcanzado in extremis que contempla un gasto social histórico, un 60% del total. Una de las medidas estrella de estos presupuestos sociales es la subida de todas las pensiones, tanto contributivas como no contributivas, a causa de vincular la dotación a la subida del IPC.

Según las previsiones recogidas en los PGE, tanto las pensiones como el Ingreso Mínimo Vital (IMV) subirán un 8,5% a partir del 1 de enero del 2023, en base al IPC interanual que su publica al cerrar noviembre. “Los pensionistas van a tener garantizado el poder adquisitivo con este Gobierno”, ha asegurado la ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero, en la rueda de prensa celebrada tras el Consejo de Ministros.

Esta vinculación de las pensiones con el IPC que ya se acordó en el Pacto de Toledo, eleva la partida presupuestaria en 11,4%. Asimismo, la titular de Hacienda y función pública ha declarado que el Gobierno realizará una aportación de 2.957 millones de euros al fondo de reserva que proceden del mecanismo de equidad intergeneracional. Ante esta subida, la pregunta es obligada ¿Cómo quedarán las pensiones con la revalorización del IPC interanual?

 
El cálculo de las pensiones tras la subida del Gobierno

Teniendo en cuenta que la pensión de jubilación media española se cifra en 1.248,36 euros al mes, y que la nueva subida que se prevé en los PGE 2023 se cifraría en un 8,5%, el cálculo resulta sencillo. El 8,5% de los 1.248,36 euros de la pensión media, supone un incremento de 106,11 euros, alcanzando la pensión media por jubilación los 1.354,47 euros.

Continuando con las pensiones contributivas, la pensión por incapacidad permanente conlleva un 55% de la base reguladora y un 75% para personas desempleadas de más de 55 años. Atendiendo a que la base reguladora se calcula a partir de las bases de cotización, y, que la base de cotización media más baja se cifra en los 1.085 euros, la base reguladora mínima se coloca aproximadamente en los 1.000 euros.

De esta manera, la pensión por incapacidad permanente mínima se cifra en los 750 euros para los desempleados mayores de 55 años y en los 550 euros para el resto de los beneficiarios de esta pensión. Con el nuevo incremento, estos importes se incrementarán hasta alcanzar los 813,95 y los 596,75 euros respectivamente.

Con respecto a la pensión de viudedad, la pensión media en septiembre alcanza los 780,20 euros al mes, de acuerdo con los datos de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Con la actualización prevista el aumento será de 127,50 euros, alcanzando la cuantía de 907,70 euros mensuales.

Las pensiones no contributivas se reconocen a aquellos ciudadanos que, encontrándose en situación de necesidad protegible, carezcan de recursos suficientes para su subsistencia en los términos legalmente establecidos, aun cuando no hayan cotizado nunca o el tiempo suficiente para alcanzar las prestaciones del nivel contributivo. No obstante, a pesar de que la gestión de estas pensiones está transferida a las Comunidades Autónomas, también se beneficiarán de la nueva subida del 8,5%.