Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog

El Confidencial, diario de información en español 

Domingo, 3 de febrero de 2013

Asalto a la democracia
Imagen de los manifestantes a las puertas de la sede del Partido Popular. (REUTERS)
  Carlos Sánchez

La mitad del sistema político -el Partido Socialista- purga penas en la oposición tras una nefanda etapa de Gobierno. Y es probable que no salga del averno en muchos años. Mientras que la otra mitad -el Partido Popular- pasa sus horas más bajas de credibilidad por culpa de la corrupción

La mitad del sistema político -el Partido Socialista- purga penas en la oposición tras una nefanda etapa de Gobierno. Y es probable que no salga del averno en muchos años. Mientras que la otra mitad -el Partido Popular- pasa sus horas más bajas de credibilidad por culpa de la corrupción. Y, en menor medida, de la crisis económica. 

Todas y cada una de las principales instituciones del Estado están hoy bajo sospecha: la Casa Real; el poder judicial (su presidente tuvo que dimitir por gastos indebidos); los partidos políticos que han gobernado este país en los últimos 35 años; los sindicatos (como revelan las encuestas de opinión); los empresarios (su anterior jefe continúa entre rejas) y, por supuesto, el sistema financiero, culpable en buena medida de la catástrofe económica. Casi nadie se salva de las iras de la opinión pública. El todos a la cárcel de Berlanga como supremo instrumento de la acción política colectiva.

Arar con estos bueyes

Un panorama sombrío que no invita, precisamente, al optimismo. Sobre todo si se tiene en cuenta, como aseguraba recientemente el profesor Fernando Vallespín, que una clase política “no se improvisa”, lo que quiere decir que España tendrá que arar con estos bueyes -en el sentido metafórico del término- durante mucho tiempo.

España es un país con altas dosis de delincuencia económica entre sus élites. No sólo de sus dirigentes políticos: empresas del Ibex (el ladrillo, siempre el ladrillo) aparecen entre quienes sobornan a funcionarios públicos. ¿A cambio de qué? ¿Seguirán contratando con el sector público si se demuestra que compraron favores?

Todo el sistema político está hoy bajo sospecha, y eso, como sostiene muchos politólogos es la antesala del fascismo moderno. El mejor caldo de cultivo para que emerjan soluciones populistas o falsos nacionalismos es, precisamente, la apertura de causas generales contra todo el sistema político.

Políticos y Código penal

El Código Penal fue corregido a mediados de 2010 para evitar que “las administraciones públicas territoriales e institucionales, los organismos reguladores, las agencias y entidades públicas empresariales, los partidos políticos y los sindicatos” no pudieran tener ninguna responsabilidad penal. Desde el pasado 17 de enero, ha desaparecido esa no imputabilidad. Pero ya es demasiado tarde. Las leyes penales no son retroactivas. Alfombra roja para los delincuentes.

Tag(s) : #NOTAS DE PRENSA

Compartir este post

Repost 0