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Foto de Los eurodiputados españoles gastan cerca de 2,8 millones de euros al año sin control

 

 

Los eurodiputados españoles gastan cerca de 2,8 millones de euros al año sin control

  • M. García Rey / M. Zuil / D. Grasso / J. Escudero

51 políticos con asiento en Bruselas reciben 4.300€ al mes para alquilar oficinas fantasma

  • Periodistas de The MEPs Project

 

 

 

 

Una opacidad institucionalizada

La dieta para gastos generales es el único gasto del Parlamento Europeo que no se controla. Son 40 millones de euros anuales. Una suerte de 'eurodietas black'.

En 2015, los periodistas solicitaron formalmente a la Eurocámara el desglose de esos gastos. La respuesta fue que no podían entregar la información por dos razones fundamentales: respetar la privacidad de los europarlamentarios y que suponía un esfuerzo administrativo hercúleo que no se podía permitir. El caso fue elevado al Tribunal de Justicia Europeo y se espera una sentencia en los próximos meses. Dos años después, la portavoz, Marjory van den Broeke, insiste en el segundo motivo para no auditar ese gasto público: "Si los administrativos tuvieran que comprobar los recibos de 751 personas, nos haría falta más plantilla, unos 50 empleados más, lo que sería muy costoso".

 

El Partido Popular, PSOE y Ciudadanos no hacen un alarde de transparencia en Europa. Ocultan el destino de los fondos que otorga la Eurocámara para que gasten en España, principalmente en el alquiler de oficinas y su mantenimiento, para que esa institución tan lejana a la ciudadanía resulte más cercana. Los 31 eurodiputados de esos tres partidos manejan 1,6 millones de euros por ese concepto, mientras que el gasto total de los 54 parlamentarios españoles asciende a 2,8 millones al año.

Se trata de la dieta para gastos generales (GEA, por sus siglas en inglés) que recibe cada uno de los 751 miembros de la Eurocámara. Esa dieta asciende a 4.342 euros mensuales, un total de 52.104 anuales por diputado. Está destinada a cubrir gastos de oficina en los países de origen: alquiler de locales, compra de equipos informáticos o facturas de luz y teléfono, entre otros. Esa suma no está auditada por el Parlamento Europeo, sino que se entrega para su libre uso, convirtiéndola en el único gasto comunitario no fiscalizado. Otras ayudas para la actividad de los eurodiputados sí están controladas, como los 24.164 euros mensuales de los que dispone cada uno de ellos para contratar personal en Bruselas, Estrasburgo y España.

El trabajo de los periodistas documenta que existe una falta de transparencia de un dinero público que en muchas ocasiones se traduce en una especie de sobresueldo para los europarlamentarios, según manifiestan algunos de ellos, y en la financiación de los partidos a través de esos fondos europeos, algo prohibido de acuerdo a las normas comunitarias.

Tan excepcional es que el sobrante de estas dietas retorne al Parlamento que hasta el último ejercicio no era pública la cuenta bancaria donde tenían que hacerlo. "La primera vez nos dijeron que se cuentan con los dedos de una mano los que lo hacen, tuvieron que buscar la manera", asegura Beatriz Becerra, ex de UPYD.

Alquiler de oficinas: casos llamativos

El alquiler de oficinas nacionales con la dieta GEA es un gasto autorizado por el Parlamento Europeo para acoger a los asistentes locales de los eurodiputados y para que se lleven a cabo exclusivamente tareas relacionadas con Europa. La portavoz de la Eurocámara, Van den Broeke, señala que se pueden alquilar oficinas del partido siempre y cuando se paguen a precios de mercado.

Miguel Urbán, diputado de Podemos, es el segundo diputado de los 28 estados miembro de la UE que más paga al mes por su oficina: 2.904 euros por 275 metros cuadrados en la céntrica calle madrileña de Embajadores. El primero de la clasificación es el belga Gerolf Annemans, que paga 3.000 euros. El local de Urbán incluye un salón de actos. Argumenta que no se usa para actos del partido, sino para actividades de la sociedad civil que tienen que ver con las temáticas que abordan los eurodiputados de Podemos. "No solo yo utilizo esta sede, también lo hacen los empleados mancomunados de los cinco eurodiputados que están ahí trabajando".

Por otro lado, hasta marzo de 2017, los cuatro europarlamentarios de Izquierda Unida abonaban la cantidad de 4.000 euros al partido a cambio de la cesión de un espacio separado de oficinas situado en su sede central de Madrid. Un total de 16.000 euros mensuales por la cesión de un espacio y el buen funcionamiento de sus oficinas. Desde marzo pasado, cada representante alquila su oficina particular.

El PSOE no alquila oficinas, sino que aloja sus actividades europarlamentarias en España en sedes públicas: el Congreso de los Diputados y parlamentos autonómicos. Sus 13 representantes tienen a su disposición 677.000 euros al año para los gastos de oficina. No respondieron en qué exactamente se gastan esa suma.

El PP, todo el abanico de nacionalistas de Cataluña y País Vasco, y la eurodiputada de Alternativa Galega de Esquerda, María Lidia Senra, no ofrecen detalle alguno de sus oficinas europarlamentarias en España.

Tag(s) : #NOTAS DE PRENSA

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