Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog

 

Así son los votantes de cada partido según las cifras del CIS

Una radiografía social

Nuestro primer gráfico muestra el porcentaje de votantes o simpatizantes que logra cada partido en diferentes categorías de edad, sexo, nivel de estudios, hábitat y posición socioeconómica.

radiografia

El PP y el PSOE muestran un electorado envejecido. Los dos partidos tradicionales tienen más simpatías entre personas mayores de 54 años. Ciudadanos y Podemos consiguen mejores resultados entre gente más joven. Podemos es particularmente exitoso entre los menores de 34 años.

Esas diferencias por edades contribuyen a explicar que PP y PSOE sean los preferidos por personas con menos estudios. Podemos y Ciudadanos, en cambio, son los partidos con más simpatizantes entre las personas con estudios superiores.

El tamaño del hábitat también juega un papel clave: PP y PSOE tienen una ventaja clara en los pueblos pero en las grandes ciudades compiten en igualdad con Podemos y Ciudadanos.

Las diferencias entre hombres y mujeres son notables. El PSOE es el único partido con más mujeres que hombres entre sus simpatizantes. El PP se acerca a la paridad. No ocurre igual con Podemos y Ciudadanos, cuyos electorados están masculinizados. Por cada 10 simpatizantes varones, Podemos tiene sólo ocho mujeres y Ciudadanos apenas siete.

En cuanto a clase social, cada partido tiene un perfil diferente. El PSOE se destaca como un partido de clase obrera y pierde muchos apoyos de clases medias-altas y altas. El PP y Podemos tienen un perfil más transversal, con apoyos similares entre obreros, asalariados y clases medias/altas. La diferencia entre uno y otro es que el PP tiene el apoyo de las viejas clases medias, que incluyen a autónomos y dueños de pequeños negocios. Ciudadanos tiene también apoyos entre todos los grupos sociales, pero es mucho más popular entre las clases medias-altas y altas.

Radiografía laboral: mitos y estereotipos

Para completar el cuadro de la clase social, hemos revisado los porcentajes de votos y simpatizantes que logra cada partido según la situación laboral de los encuestados. Tradicionalmente, las clases trabajadoras tendían a votar a partidos de izquierda, mientras pequeños comerciantes y los grandes empresarios preferían generalmente partidos de derechas. ¿Siguen siendo ciertos estereotipos como éste?

ocupacion

Los datos confirman algunos mitos, desmontan otros y los matizan todos.

Es cierto que el PP tiene la simpatía de muchos empresarios y ejecutivos. Pero no es menos cierto que entre esos empresarios hay muchos partidarios de Ciudadanos, el PSOE o Podemos. Es verdad que los pequeños empresarios prefieren al PP pero aún más al PSOE.

Ciudadanos tiene éxito entre asalariados y cuadros intermedios pero Podemos también.

Podemos atrae el voto de muchas personas en paro pero el PSOE todavía más.

El PSOE es al mismo tiempo el preferido por los obreros cualificados y no cualificados. Pero en Podemos pueden decir prácticamente lo mismo. Incluso el PP logra un 14% de simpatizantes en esas categorías.

¿Son ciertos pues esos mitos? En parte sí y en parte no. En parte sí porque muchos estereotipos se reflejan en los datos del CIS. Pero a la vez es evidente que todos los partidos recogen simpatizantes de todas las categorías, y más en momentos de volatilidad como éste en los que los vínculos partidistas se debilitan.

¿Tres meses que hicieron temblar las bases de los partidos?

Como ya apuntábamos al principio, en el último barómetro ha saltado a escena un nuevo protagonista: Ciudadanos. Pasó de tener el 3,1% de voto a acaparar la atención con su 13,8%. Alguna cuota de pantalla le ha robado a Podemos, que cae del 23,9% de enero al 16,5% de abril. Es evidente que ha habido cambios cuantitativos en la intención de voto. Ahora bien, ¿son muy distintos los simpatizantes de cada partido respecto a los de hace tres meses? Desde que se publicaron los datos del CIS se han sacado muchas conclusiones. Pero lo cierto es que el perfil de los votantes de cada partido no ha cambiado tanto.

situacion

Los movimientos en el PP parecen insignificantes. Nada habría cambiado entre sus potenciales votantes. El PSOE sube ligeramente, especialmente entre los mayores de 54 años. Más acusados son los cambios en Podemos, que retrocede. Pierde simpatizantes en casi todas las categorías, pero sobre todo entre la clase media y media-alta, donde en enero recibía muchos votos.

Pero de todos los cambios el más nítido es la subida de Ciudadanos. Gana simpatizantes en todas las categorías. Especialmente entre personas de mediana edad (35-45 años), con estudios superiores y de clase alta o media-alta. Sube más precisamente ahí donde más cae Podemos y menos crece el PSOE.

En cualquier caso, y teniendo en cuenta los márgenes de error de la encuesta, los movimientos de composición entre enero y abril son pequeños. Las bases electorales no han mutado tanto como podría parecer. Lo más relevante es que ahora conocemos mejor a los votantes potenciales de Podemos y Ciudadanos.

El desenlace (‘no spoilers’)

Ante este panorama cambiante y multipartido, es difícil aventurar cómo acabará siendo la composición del Congreso de los Diputados. En esta historia no hay spoilers porque no sabemos cuál será el desenlace. Nadie lo sabe. Se mezclan además varias tramas: la nacional, que se resolverá con las generales, la autonómica y la municipal, de las que saldremos de dudas en apenas unos días.

Lo que sí podemos hacer es recordar algo que estas radiografías siempre ponen de manifiesto: que aunque hay diferencias evidentes entre todas las formaciones, ninguna es una coalición monolítica de electores. En realidad, no podría ser de otra forma: si hay un puñado de partidos y millones de personas distintas unas de otras, los simpatizantes de cualquier formación están destinados a ser una coalición heterogénea. En cierto modo, es una condena y a la vez es una bendición.

Nota. En este artículo nos referimos a votantes y simpatizantes como la misma cosa porque la variable que hemos usado para el análisis es la denominada “voto+simpatía” del CIS. Esta variable es útil para los propósitos de este artículo, pero cabe recordar que no es una buena predicción del voto. También es importante tener en cuenta que alrededor del 30% de encuestados no declara voto o simpatía por ningún partido.

 

Así son los votantes de cada partido según las cifras del CIS

El panorama electoral sigue agitado. Si en enero el barómetro del CIS dibujaba un escenario tripolar, el de abril sugiere que ahora son cuatro los actores principales. Surge así la pregunta de a quién está logrando atraer cada formación. En un artículo anterior presentamos datos sobre la ideología de los votantes. Hoy nos preguntamos por su edad, su profesión, su nivel de estudios o su clase social. ¿Cómo son los simpatizantes de cada formación?

Una radiografía social

Nuestro primer gráfico muestra el porcentaje de votantes o simpatizantes que logra cada partido en diferentes categorías de edad, sexo, nivel de estudios, hábitat y posición socioeconómica.

radiografia

El PP y el PSOE muestran un electorado envejecido. Los dos partidos tradicionales tienen más simpatías entre personas mayores de 54 años. Ciudadanos y Podemos consiguen mejores resultados entre gente más joven. Podemos es particularmente exitoso entre los menores de 34 años.

Esas diferencias por edades contribuyen a explicar que PP y PSOE sean los preferidos por personas con menos estudios. Podemos y Ciudadanos, en cambio, son los partidos con más simpatizantes entre las personas con estudios superiores.

El tamaño del hábitat también juega un papel clave: PP y PSOE tienen una ventaja clara en los pueblos pero en las grandes ciudades compiten en igualdad con Podemos y Ciudadanos.

Las diferencias entre hombres y mujeres son notables. El PSOE es el único partido con más mujeres que hombres entre sus simpatizantes. El PP se acerca a la paridad. No ocurre igual con Podemos y Ciudadanos, cuyos electorados están masculinizados. Por cada 10 simpatizantes varones, Podemos tiene sólo ocho mujeres y Ciudadanos apenas siete.

En cuanto a clase social, cada partido tiene un perfil diferente. El PSOE se destaca como un partido de clase obrera y pierde muchos apoyos de clases medias-altas y altas. El PP y Podemos tienen un perfil más transversal, con apoyos similares entre obreros, asalariados y clases medias/altas. La diferencia entre uno y otro es que el PP tiene el apoyo de las viejas clases medias, que incluyen a autónomos y dueños de pequeños negocios. Ciudadanos tiene también apoyos entre todos los grupos sociales, pero es mucho más popular entre las clases medias-altas y altas.

Radiografía laboral: mitos y estereotipos

Para completar el cuadro de la clase social, hemos revisado los porcentajes de votos y simpatizantes que logra cada partido según la situación laboral de los encuestados. Tradicionalmente, las clases trabajadoras tendían a votar a partidos de izquierda, mientras pequeños comerciantes y los grandes empresarios preferían generalmente partidos de derechas. ¿Siguen siendo ciertos estereotipos como éste?

ocupacion

Los datos confirman algunos mitos, desmontan otros y los matizan todos.

Es cierto que el PP tiene la simpatía de muchos empresarios y ejecutivos. Pero no es menos cierto que entre esos empresarios hay muchos partidarios de Ciudadanos, el PSOE o Podemos. Es verdad que los pequeños empresarios prefieren al PP pero aún más al PSOE.

Ciudadanos tiene éxito entre asalariados y cuadros intermedios pero Podemos también.

Podemos atrae el voto de muchas personas en paro pero el PSOE todavía más.

El PSOE es al mismo tiempo el preferido por los obreros cualificados y no cualificados. Pero en Podemos pueden decir prácticamente lo mismo. Incluso el PP logra un 14% de simpatizantes en esas categorías.

¿Son ciertos pues esos mitos? En parte sí y en parte no. En parte sí porque muchos estereotipos se reflejan en los datos del CIS. Pero a la vez es evidente que todos los partidos recogen simpatizantes de todas las categorías, y más en momentos de volatilidad como éste en los que los vínculos partidistas se debilitan.

¿Tres meses que hicieron temblar las bases de los partidos?

Como ya apuntábamos al principio, en el último barómetro ha saltado a escena un nuevo protagonista: Ciudadanos. Pasó de tener el 3,1% de voto a acaparar la atención con su 13,8%. Alguna cuota de pantalla le ha robado a Podemos, que cae del 23,9% de enero al 16,5% de abril. Es evidente que ha habido cambios cuantitativos en la intención de voto. Ahora bien, ¿son muy distintos los simpatizantes de cada partido respecto a los de hace tres meses? Desde que se publicaron los datos del CIS se han sacado muchas conclusiones. Pero lo cierto es que el perfil de los votantes de cada partido no ha cambiado tanto.

situacion

Los movimientos en el PP parecen insignificantes. Nada habría cambiado entre sus potenciales votantes. El PSOE sube ligeramente, especialmente entre los mayores de 54 años. Más acusados son los cambios en Podemos, que retrocede. Pierde simpatizantes en casi todas las categorías, pero sobre todo entre la clase media y media-alta, donde en enero recibía muchos votos.

Pero de todos los cambios el más nítido es la subida de Ciudadanos. Gana simpatizantes en todas las categorías. Especialmente entre personas de mediana edad (35-45 años), con estudios superiores y de clase alta o media-alta. Sube más precisamente ahí donde más cae Podemos y menos crece el PSOE.

En cualquier caso, y teniendo en cuenta los márgenes de error de la encuesta, los movimientos de composición entre enero y abril son pequeños. Las bases electorales no han mutado tanto como podría parecer. Lo más relevante es que ahora conocemos mejor a los votantes potenciales de Podemos y Ciudadanos.

El desenlace (‘no spoilers’)

Ante este panorama cambiante y multipartido, es difícil aventurar cómo acabará siendo la composición del Congreso de los Diputados. En esta historia no hay spoilers porque no sabemos cuál será el desenlace. Nadie lo sabe. Se mezclan además varias tramas: la nacional, que se resolverá con las generales, la autonómica y la municipal, de las que saldremos de dudas en apenas unos días.

Lo que sí podemos hacer es recordar algo que estas radiografías siempre ponen de manifiesto: que aunque hay diferencias evidentes entre todas las formaciones, ninguna es una coalición monolítica de electores. En realidad, no podría ser de otra forma: si hay un puñado de partidos y millones de personas distintas unas de otras, los simpatizantes de cualquier formación están destinados a ser una coalición heterogénea. En cierto modo, es una condena y a la vez es una bendición.

Nota. En este artículo nos referimos a votantes y simpatizantes como la misma cosa porque la variable que hemos usado para el análisis es la denominada “voto+simpatía” del CIS. Esta variable es útil para los propósitos de este artículo, pero cabe recordar que no es una buena predicción del voto. También es importante tener en cuenta que alrededor del 30% de encuestados no declara voto o simpatía por ningún partido.

Así son los votantes de cada partido según las cifras del CIS

El panorama electoral sigue agitado. Si en enero el barómetro del CIS dibujaba un escenario tripolar, el de abril sugiere que ahora son cuatro los actores principales. Surge así la pregunta de a quién está logrando atraer cada formación. En un artículo anterior presentamos datos sobre la ideología de los votantes. Hoy nos preguntamos por su edad, su profesión, su nivel de estudios o su clase social. ¿Cómo son los simpatizantes de cada formación?

Una radiografía social

Nuestro primer gráfico muestra el porcentaje de votantes o simpatizantes que logra cada partido en diferentes categorías de edad, sexo, nivel de estudios, hábitat y posición socioeconómica.

radiografia

El PP y el PSOE muestran un electorado envejecido. Los dos partidos tradicionales tienen más simpatías entre personas mayores de 54 años. Ciudadanos y Podemos consiguen mejores resultados entre gente más joven. Podemos es particularmente exitoso entre los menores de 34 años.

Esas diferencias por edades contribuyen a explicar que PP y PSOE sean los preferidos por personas con menos estudios. Podemos y Ciudadanos, en cambio, son los partidos con más simpatizantes entre las personas con estudios superiores.

El tamaño del hábitat también juega un papel clave: PP y PSOE tienen una ventaja clara en los pueblos pero en las grandes ciudades compiten en igualdad con Podemos y Ciudadanos.

Las diferencias entre hombres y mujeres son notables. El PSOE es el único partido con más mujeres que hombres entre sus simpatizantes. El PP se acerca a la paridad. No ocurre igual con Podemos y Ciudadanos, cuyos electorados están masculinizados. Por cada 10 simpatizantes varones, Podemos tiene sólo ocho mujeres y Ciudadanos apenas siete.

En cuanto a clase social, cada partido tiene un perfil diferente. El PSOE se destaca como un partido de clase obrera y pierde muchos apoyos de clases medias-altas y altas. El PP y Podemos tienen un perfil más transversal, con apoyos similares entre obreros, asalariados y clases medias/altas. La diferencia entre uno y otro es que el PP tiene el apoyo de las viejas clases medias, que incluyen a autónomos y dueños de pequeños negocios. Ciudadanos tiene también apoyos entre todos los grupos sociales, pero es mucho más popular entre las clases medias-altas y altas.

Radiografía laboral: mitos y estereotipos

Para completar el cuadro de la clase social, hemos revisado los porcentajes de votos y simpatizantes que logra cada partido según la situación laboral de los encuestados. Tradicionalmente, las clases trabajadoras tendían a votar a partidos de izquierda, mientras pequeños comerciantes y los grandes empresarios preferían generalmente partidos de derechas. ¿Siguen siendo ciertos estereotipos como éste?

ocupacion

Los datos confirman algunos mitos, desmontan otros y los matizan todos.

Es cierto que el PP tiene la simpatía de muchos empresarios y ejecutivos. Pero no es menos cierto que entre esos empresarios hay muchos partidarios de Ciudadanos, el PSOE o Podemos. Es verdad que los pequeños empresarios prefieren al PP pero aún más al PSOE.

Ciudadanos tiene éxito entre asalariados y cuadros intermedios pero Podemos también.

Podemos atrae el voto de muchas personas en paro pero el PSOE todavía más.

El PSOE es al mismo tiempo el preferido por los obreros cualificados y no cualificados. Pero en Podemos pueden decir prácticamente lo mismo. Incluso el PP logra un 14% de simpatizantes en esas categorías.

¿Son ciertos pues esos mitos? En parte sí y en parte no. En parte sí porque muchos estereotipos se reflejan en los datos del CIS. Pero a la vez es evidente que todos los partidos recogen simpatizantes de todas las categorías, y más en momentos de volatilidad como éste en los que los vínculos partidistas se debilitan.

¿Tres meses que hicieron temblar las bases de los partidos?

Como ya apuntábamos al principio, en el último barómetro ha saltado a escena un nuevo protagonista: Ciudadanos. Pasó de tener el 3,1% de voto a acaparar la atención con su 13,8%. Alguna cuota de pantalla le ha robado a Podemos, que cae del 23,9% de enero al 16,5% de abril. Es evidente que ha habido cambios cuantitativos en la intención de voto. Ahora bien, ¿son muy distintos los simpatizantes de cada partido respecto a los de hace tres meses? Desde que se publicaron los datos del CIS se han sacado muchas conclusiones. Pero lo cierto es que el perfil de los votantes de cada partido no ha cambiado tanto.

situacion

Los movimientos en el PP parecen insignificantes. Nada habría cambiado entre sus potenciales votantes. El PSOE sube ligeramente, especialmente entre los mayores de 54 años. Más acusados son los cambios en Podemos, que retrocede. Pierde simpatizantes en casi todas las categorías, pero sobre todo entre la clase media y media-alta, donde en enero recibía muchos votos.

Pero de todos los cambios el más nítido es la subida de Ciudadanos. Gana simpatizantes en todas las categorías. Especialmente entre personas de mediana edad (35-45 años), con estudios superiores y de clase alta o media-alta. Sube más precisamente ahí donde más cae Podemos y menos crece el PSOE.

En cualquier caso, y teniendo en cuenta los márgenes de error de la encuesta, los movimientos de composición entre enero y abril son pequeños. Las bases electorales no han mutado tanto como podría parecer. Lo más relevante es que ahora conocemos mejor a los votantes potenciales de Podemos y Ciudadanos.

El desenlace (‘no spoilers’)

Ante este panorama cambiante y multipartido, es difícil aventurar cómo acabará siendo la composición del Congreso de los Diputados. En esta historia no hay spoilers porque no sabemos cuál será el desenlace. Nadie lo sabe. Se mezclan además varias tramas: la nacional, que se resolverá con las generales, la autonómica y la municipal, de las que saldremos de dudas en apenas unos días.

Lo que sí podemos hacer es recordar algo que estas radiografías siempre ponen de manifiesto: que aunque hay diferencias evidentes entre todas las formaciones, ninguna es una coalición monolítica de electores. En realidad, no podría ser de otra forma: si hay un puñado de partidos y millones de personas distintas unas de otras, los simpatizantes de cualquier formación están destinados a ser una coalición heterogénea. En cierto modo, es una condena y a la vez es una bendición.

Nota. En este artículo nos referimos a votantes y simpatizantes como la misma cosa porque la variable que hemos usado para el análisis es la denominada “voto+simpatía” del CIS. Esta variable es útil para los propósitos de este artículo, pero cabe recordar que no es una buena predicción del voto. También es importante tener en cuenta que alrededor del 30% de encuestados no declara voto o simpatía por ningún partido.

Tag(s) : #NOTAS DE PRENSA

Compartir este post

Repost 0