Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog

eldiario.es

 

El 43,6% cree que Susana Díaz demostró ser la mejor preparada para gobernar en el debate de RTVA, según un sondeo

Los candidatos a la presidencia del PP-A, IU y PSOE-A.

Después de las elecciones andaluzas tocará hablar de pactos...o gobernar en minoría

Gane quien gane el 22 de marzo, todo indica que deberá primar la negociación, si no para un pacto de gobierno, sí por lo menos para conseguir la investidura consiguiendo que otros se abstengan o esperar a que éstos lo hagan por respeto a los principios que se han ido fijando.

Un gobierno en minoría del PSOE-A parece la opción más probable, a la luz de las encuestas, pero tendrá problemas para sacar adelante cuestiones tan vitales como los presupuestos autonómicos de 2016 donde el rechazo puede justificarse perfectamente en función de ideologías y prioridades.

Estos días se han fijado posiciones: el PSOE-A sólo descarta al PP-A y Podemos; el PP-A no se lo cree; IU sigue dolida pero habla de la posibilidad de "conversaciones multilaterales"; los de Pablo Iglesias reniegan de la derecha; y Ciudadanos se deja querer mientras gana puntos como llave de gobierno.

Dos cosas son casi seguras tras el 22M: tocará negociar y la constitución de una comisión de investigación sobre la corrupción -el PP-A, Podemos, IU, Ciudadanos...- marcará el primer año. De este modo, el gobierno "sólido" que buscaba Susana Díaz con la convocatoria de elecciones autonómicas tendrá que pasar casi con toda probabilidad por la espera de una abstención, si se cumplen los pronósticos de las encuestas conocidas en la precampaña y en la campaña, porque ninguna da mayoría absoluta a nadie (y sí todas ventaja a los socialistas).

No tiene por qué ser un pacto de gobierno, sino que puede quedarse en la investidura, y que el ganador mande en minoría merced a la abstención en la segunda vuelta de otros, con las complicaciones de verse obligado a negociar en el futuro en un Parlamento de Andalucía donde se vaticina la entrada de hasta cinco formaciones en la nueva legislatura. Lo más difícil sería aprobar los presupuestos autonómicos, la ley más importante del año. Tampoco es descabellado que el pacto de gobierno se haga esperar a que se celebren las municipales y las generales para tener más herramientas de presión, y que, en ese intervalo, haya un mandato en minoría.

Hay  tres claves -por lo menos- a tener en cuenta. La primera es que la composición de la Mesa de la Cámara suele usarse como útil elemento de negociación a la hora de salir investido. Tiene cierto poder de decisión y sus componentes, además, cobran más. En segundo lugar, que luego  están las citadas elecciones municipales y, sobre todo, las generales, que también son elementos que pueden influir en las negociaciones, ya que las alianzas en Andalucía pueden (o no) pasar factura en los comicios siguientes. Y la tercera clave que hay que tener presente es que las alianzas en la oposición -básicamente para frenar leyes- también tienen un precio.

Si gana el PSOE-A (lo más probable según los sondeos)

Con pacto de gobierno. Susana Díaz, que insiste en que no quiere hablar de pactos, sí ha dicho que no lo haría ni con el PP-A ni con Podemos, por lo que, si no cambia de idea, sus posibilidades serían IU o Ciudadanos.

Con Ciudadanos, que continúa creciendo en posibilidades en las encuestas. Sobre un pacto con el PSOE-A ha dicho también que "si da un giro de 180 grados en sus políticas y decide que ahora le parecen bien las comisiones de investigación, las auditorías o que va a dejar de despedir a trabajadores del sector público...". Sobre todo, cuando la distancia ideológica les separa en puntos claves del programa (por ejemplo, la sanidad universal).

IU está todavía muy dolida. Ya dijo Antonio Maíllo que "Susana Díaz no es de fiar" -frase que han hecho suya otras formaciones-. Ve "muy complicado" volver con Susana Díaz. Otros, como el exvicepresidente de Andalucía, Diego Valderas, son menos beligerantes. Por el contrario, el secretario general del PCA, José Manuel Mariscal, aboga por "un proceso de transformación" puesto que "hay que constituir nuevas mayorías alternativas al bipartidismo".

Sin pacto de gobierno. Los socialistas tienen la opción -siempre menos deseable para esa estabilidad- de un gobierno en minoría, que sería, de todas, la opción más probable.  En este sentido, le bastaría a Susana Díaz con que una de las dos fuerzas se abstuviera para su investidura, en la segunda vuelta.

En este punto, de nuevo esa tercera clave. De hecho, se impone entre las filas populares la teoría de que el PP-A posibilitará la investidura de Susana Díaz a cambio de que luego le eche un cable en La Moncloa si Mariano Rajoy -como también le auguran las encuestas- gana sin mayoría absoluta

Mientras, la candidata de Podemos, Teresa Rodríguez, que sólo pactaría con el PSOE-A "si da un giro de 180 grados" (aunque no especifica las condiciones de ese giro), tiene como premisa "impedir gobernar a la derecha" por lo que esa lógica la llevaría a propiciar también una abstención que bastaría a Susana Díaz para su investidura.

Si gana el PP-A (menos probable)

(Las encuestas les han dado entre 30 y 40 escaños). Es muy complicado que el PSOE-A deje gobernar en minoría a Juan Manuel Moreno, y de hecho, no ha aceptado su reto. Tampoco lo va a permitir Podemos si se cumple la citada afirmación que ha hecho Teresa Rodríguez. En un momento dado podría producirse un subidón inesperado de Ciudadanos y que su ideología más de derechas casara con el PP-A para permitir un pacto de gobierno o por lo menos la investidura.

Tag(s) : #NOTAS DE PRENSA

Compartir este post

Repost 0